Periodicidad óptima de envíos en boletines electrónicos

publicado poradmin2, 2009

Según un estudio realizado en España a diversos medios de comunicación y tiendas ubicadas en internet, el 37 por ciento de los boletines no se envía con una periodicidad definida, y también resulta habitual que en el momento de suscribirse, el usuario no reciba información sobre las fechas de recepción.

Se recomienda que los boletines tengan unos plazos fijos de envío que los hagan previsibles, con el fin de que el receptor no los confunda con correos basura o spam.

No obstante, es cierto que los boletines informativos suelen ser mucho más regulares que los que envían los comercios ubicados en Internet.

Los boletines precisan una elaboración intensa para que los contenidos sean del máximo interés y sean atendidos como deseamos. Por lo tanto los dotaremos de una periodicidad, no sólo para atender al contenido sino en deferencia a la persona que los va a recibir y que no tiene por que estar cada día recibiendo informaciones de nuestra parte.

Hace poco estaba suscrito a un boletín que me enviaban de ofertas de productos informáticos. A veces llegaban varios por día. Esa información no sólo es imposible de asimilar sino que es contraproducente. La conclusión es que tardé pocos días en darme de baja y en expresar mi queja.

Una buena periodicidad podría ser una vez al mes, o si tenemos muchos contenidos, cada quince días. Debemos intentar ser fieles al envío siempre el mismo día o muy próximo (a finales de mes, o principios, por ejemplo) para intentar crear un hábito.

En el caso puntual de Novedades, super ofertas, etc, etc. podemos hacer un envío especial fuera de los tiempos establecidos, pero esto no debe ser la norma general, recuerda la empatía (ponerse en el lugar del otro). No podemos esperar que nuestros clientes potenciales puedan “tragarse” una decena de correos mensuales con ofertas cuando nosotros no podemos hacerlo.

La periodicidad es un aspecto crítico que debe dejarse en claro antes de elaborar un boletín.

Depende en gran medida del tiempo disponible para buscar información y plasmarla en un texto. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que una distribución frecuente, como sería un envío semanal, demanda una alta carga de trabajo si realmente se quiere enviar información de utilidad a los suscriptores. Una distribución mensual, además de “relajar” mucho al grupo de trabajo, no permite ese “habitual” contacto con los suscriptores, tan necesario para lograr el éxito en esta clase de iniciativas. Por todo lo anterior, es aconsejable distribuir el boletín cada quince días.

Aunque esta es la teoría a la práctica la mayoría de boletines electrónicos son mensuales ya que se precisa dedicar un tiempo para poder ofrecer contenidos del máximo interés, y cada día más, estamos “agobiados” por el correo basura.

Una vez establecida la frecuencia de entrega, ésta debe cumplirse durante toda “la vida” del boletín, porque buena parte de la credibilidad y aceptación por parte de los suscriptores se basará en este aspecto.

Cada mes colaboro con un boletín electrónico que actualmente llega a unos 6.000 suscriptores. En el boletín se envían informaciones diversas. Este boletín tiene ya una vida de unos 5 años. Un mes decidimos no enviarlo por diversos motivos que ahora no vienen al caso. Recibimos varios correos electrónicos de personas que estaban esperando el boletín, que lo reclamaban. Algunos de ellos pensaban que habían sido dados de baja y nos solicitaban el envío de ese mes.

Vemos aquí claramente reflejado el hábito o buena costumbre que se había conseguido durante ese tiempo y el hecho de no cumplir los plazos establecidos.

Aquí lo vemos claramente, pero en muchos casos nuestro cliente potencial no se quejará, pero quizás en algún momento lo dé de baja o lo tenga por menos.

Extraído del Libro: EXPRIME tus boletines electrónicos

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Cuándo enviar el boletín electrónico para conseguir los máximos beneficios

publicado poradmin2, 2009

Algunas pautas aquí descritas son de sentido común, que muchas veces, es el menos común de los sentidos. Aunque lo veremos bastante claro, es importante tenerlo en cuenta, de ello dependerá que el esfuerzo realizado en la creación del boletín se vea recompensado o no.

Mejor que saber cuándo es el mejor momento para enviar un boletín es saber cuando NO lo es.

Podemos crear el mejor boletín del mundo, con reportajes, monográficos de interés, un titular espectacular, enviarlo y no conseguir respuesta alguna. Por lo tanto debemos cuidar tanto una cosa como otra. Vamos a hacer énfasis en cuándo es el mejor momento de enviarlo.
La regla general es intentar ponernos en la “piel” del que va a recibir el mensaje. En marketing esto se conoce, como ya hemos comentado, como empatía.

Seguramente muchos de nuestros suscriptores o clientes potenciales son empresas.

Yo normalmente cuando llego a la oficina el lunes, lo primero que hago es leer el correo electrónico. Obviamente recibo centenares de correos (muchos de ellos no deseados o spam) y empiezo a eliminar correos hasta que quedan unos pocos de interés.

No deseamos que nuestro boletín esté rodeado de decenas o centenares de correos más “compitiendo” por su lectura, por lo que vamos a evitar enviar boletines los viernes, fines de semana o lunes a primera hora para que no se junten con muchos otros.

Teniendo en cuenta que el correo electrónico, en la mayoría de lugares se lee varias veces al día, enviaremos nuestros boletines al mediodía o primera hora de la tarde, para evitar la aglomeración de correos de cada mañana. De esta forma la “competencia” con otros correos casi desaparecerá.
Periodos muy próximos a festividades, vacaciones, etc. no son buenos para el envío por las mismas circunstancias. Por lo tanto, si solemos hacer un envío a finales de mes, por ejemplo, evitaremos hacerlo en Agosto, y esperaremos algunos días más para hacerlo a principios de Septiembre.

Además, en tiempos próximos a festividades, seamos realistas, no pensamos en invertir o en comprar determinados productos, pensamos en cuántos días nos quedan para irnos de vacaciones. Lo de comprar ya lo haremos cuando volvamos.

Siempre que sea posible hay que tener en cuenta las festividades de otras provincias o regiones. Nuestro boletín será de abasto nacional, por ejemplo. Si sabemos que en todo el país es fiesta excepto en nuestra ciudad o región, intentemos retrasar algunos días el envío, o si tenemos una base de datos de suscriptores por provincias o regiones, hagamos diversos envíos, retardando los que toque.

Extraído del libro: EXPRIME tus boletines electrónicos

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